domingo, 25 de octubre de 2009

Celulares y cáncer C. Hildebrant

Celulares y cáncer C. Hildebrant

Ayer se han publicado en Londres los resultados preliminares de un estudio internacional supervisado por la Organización Mundial de la Salud, que demuestra, de modo ya difícil de rebatir, la relación entre el uso del teléfono celular y ciertos tipos de cáncer cerebral.
La investigación ha costado 33 millones de dólares, ha demorado diez años, se ha realizado en trece países y ha involucrado a 12,800 personas.La conclusión es que, a largo plazo, “existe un riesgo significativamente mayor” de padecer un glioma de carácter maligno en las personas que hacen un uso intensivo del teléfono portátil.El informe fue reseñado por el diario británico “The Daily Telegraph”, pero será publicado recién a fines de año.La investigación, bautizada con el nombre de Interphone, ha sido dirigida por la doctora Elizabeth Cardis, profesora del Centro de Epidemiología Ambiental de Barcelona.
La relación entre celulares y cáncer cerebral se explicaría por la radiación de radiofrecuencia y el efecto que este barrido electromagnético produce en el ADN celular. Las células así mutadas son las que más tarde podrían convertirse en cancerosas.
Trascendió que la publicación del informe obligará a los gobiernos europeos, para empezar, a legislar específicamente sobre el asunto y causará una gran alarma en la ya colosal industria de la telefonía móvil.
De Nokia (fabricante) a Telmex (operador), pasando por Telefónica, Verizon o Motorola, la reacción de los implicados será volver a negar cualquier daño colateral surgido del uso del móvil, tal como lo han venido repitiendo desde que, hace diez años, se tuvo la primera sospecha de ese vínculo maligno.
Y el periodismo a destajo, por supuesto, se encargará de sembrar dudas, apostar por el relativismo y desacreditar el informe diciendo que es insuficiente y que se requerirán otros veinte años para poder afirmar algo contundente.
Es decir, hará lo mismo que hicieron las prensas tabacaleras cuando la Philip Morris las aceitaba y lo que hacen los escribas petroleros pagados por la British Petroleum para decir que no hay calentamiento global y que Al Gore necesita camisa de fuerza.Pero todo indica que una nueva cultura de la prevención se impondrá alrededor del uso del celular.
La verdad es que a mí me parece de justicia que hoy se confirme lo que era de sentido común: no hay sistema neuronal que no corra el riesgo de freirse o degenerarse con una fuente de radiofrecuencia pegada al parietal, usando el conducto auditivo como túnel y afectando el equilibrio iónico de las células nerviosas.
Esto del equilibrio iónico no es algo que se me acaba de ocurrir. Es parte de la argumentación que Nokia presentó, en 1998, para desarrollar un aparato celular que tuviera menos radiación electromagnética y que, por lo tanto, “fuera menos riesgoso para la salud de los usuarios”.Así como lo oyen.
Desde hace más de diez años que empresas como Nokia saben que sus productos tienen un riesgo potencial. De hecho, Erickson y Motorola también han patentado versiones menos ofensivas de esos aparatos.
Esas patentes inscritas en Washington sirvieron, en el 2001, para que el defensor de los consumidores inglés Alasdair Philips denunciara que los grandes monstruos de la telefonía móvil sí estaban enterados de lo que muchos neurólogos serios habían empezado a sospechar.
El director del Instituto de Salud y Medio Ambiente de la Universidad de Albany (Nueva York), David Carpenter, dijo hace dos años algo que suena muy razonable: “Aquí los que están en mayor riesgo son los niños, cuyos cerebros son más vulnerables”.
Y el director del Instituto del Cáncer de la Universidad de Pittsburgh, Ronald Herbeman, dijo hace poco ante una comisión del Congreso estadounidense: “Tomando en cuenta que nos demoramos 70 años en cerciorarnos de que el plomo en la pintura era un veneno y que nos costó 50 años demostrar que el tabaquismo produce cáncer, pienso que, en relación a la telefonía móvil, deberíamos hacer un mejor trabajo”.
Yo no puedo saber de modo absoluto si este maldito aparato, que suena en los conciertos y en los cines, que todos llevamos en el bolsillo y que a todos nos ha hecho súbditos, produce, a la larga, cáncer cerebral. Lo que sí sé es que produce un tipo de carcinoma comunicacional que consiste en que de 100 llamadas recibidas sólo diez valen la pena.
De las otras 90, cuarenta son babosas, veinte son indeseables, veinte indescifrables (por la forma o el fondo) y 10 agresivamente solicitantes.Estamos hipercomunicados y más solos que nunca. Nos decimos lo banal y ya no hablamos de lo importante. Y lo que más se teme es lo que más debería estimarse: el silencio

sábado, 24 de octubre de 2009

El aborto del Tribunal César Hildebrandt

El aborto del Tribunal

César Hildebrant


Está probado que la píldora del día siguiente impide la concepción porque engrosa el moco cervical y altera la ovulación.
De modo que el espermatozoide busca sin suerte y no se empareja con nadie. No hay “boda microscópica”.Eso lo dice la Organización Mundial de la Salud, lo confirman las pruebas de laboratorio y lo aseguran todos los médicos serios a los que se puede consultar.Sin embargo, el Tribunal Constitucional, al que tenemos hasta en la sopa, ha decidido meterse ahora en el endometrio y en el moco para decirnos que “no está probado” que la píldora en cuestión “no sea abortiva”.
Bueno, tampoco está probado que los magistrados del TC no sean idiotas.Porque hay que tener algo de idiota para desacreditar a la institución a la que se pertenece.Y no me refiero sólo a la “sentencia” de ayer –sentencia que contradice una del 2006, año en el que el mismo tribunal declaró que sí era legítimo que el ministerio de Salud repartiera gratuitamente la píldora del día siguiente-.Me refiero a los aberrantes fallos con los que el TC, politizado por el mecanismo del nombramiento de sus miembros, ha excedido largamente su jurisdicción, o ha lesionado derechos individuales, o ha interpretado, bajo presión, de un modo arbitrario, la propia Constitución.
Todos recordamos las sentencias del TC respecto del carácter inamovible de los beneficios de la ley pensionaria 20530 debido a que la casi totalidad de sus miembros disfrutaba de sus beneficios.Todos hemos visto lo que pasó en el caso de Antauro Humala, donde el TC, bajo presión directa del aparato de coerción del Estado, hubo de modificar una propia sentencia gracias al cambio repentino de parecer de uno de sus integrantes.
Juristas como Aníbal Quiroga, de cuya conducta política se puede discrepar pero cuyos conocimientos académicos resultan indiscutibles, han recordado en un ensayo casos vergonzosos como aquel en el que el TC emitió, desde su página web, dos sentencias contradictorias con la firma del mismo ponente (fue el 18 de febrero del año 2005).Y ya no hablemos de aquel famoso caso en el que un TC conducido por sonámbulos se atrevió a pronunciarse sobre una ley ya derogada (la ley 28577, que versaba sobre el cómputo de carcelería en los casos de arresto domiciliario).
El TC nació para proteger la Constitución. La Constitución vigente no dice que seamos un estado confesional católico. Dice que “dentro de un régimen de independencia y autonomía, el Estado reconoce a la Iglesia Católica como elemento importante en la formación histórica, cultural y moral del Perú, y le presta su colaboración”.
Pues ese artículo –el 50- ha sido zarandeado por el TC, asustado por la sotanería intransigente, la hipocresía arzobispal y la canalla teocrática que considera a la mujer un vientre que pare y un animal de redil.El TC, además, ha mentido al repetir el argumento de Luis Solari, que fue hasta sus oficinas a presionar, y de Rafael Rey, que hizo lo mismo y tuvo una encerrona con los magistrados que iban a fallar.
Y el único argumento de esos santos varones es la farsa de decir que la píldora del día siguiente es abortiva. Y que por eso lesiona aquella parte de la Constitución que establece: “El concebido es sujeto de derecho en todo cuanto le favorece”.
Pero sin concepción no hay concebido y, por lo tanto, no hay histeria farisea que gritonear. Hay que ser un cruzado del Opus Dei, como Solari, o un fanático tensado por sus inhibiciones como Rey, para ver asesinato donde hay evitamiento e indignidad donde, precisamente, se ejerce el derecho de la mujer a pausar o no su fertilidad.Hay cada día más razones para que revisemos los fundamentos de un Tribunal Constitucional que puede llegar a este nivel de ignara intromisión.
Que puede, en suma, violar la Constitución “para defenderla”. Y que puede castigar a las mujeres pobres prohibiéndoles el uso de un recurso extremo que las pagantes podrán comprar en cualquier farmacia.Y que puede sumarse a la puesta en escena de la Inquisición resurrecta.La jerarquía católica es heredera de cientos de años de quemante intolerancia.
Durante siglos la Iglesia que acoge a Solari y a Rey extirpó de la tierra, o torturó salvajemente, a concebidos de todos los matices y rangos sociales.Esa oscuridad fungosa parece volver cada cierto tiempo a Lima.
Viene con capirotes y rosarios y excomuniones solapadas.Y viene a decirnos qué es pecado y qué no lo es, cuáles son las prerrogativas de la mujer respecto de su matriz, cuántos y qué debemos ser y por qué es diabólico usar condón, tomar pildoras, no parir a un ser anancefálico, usar espermicidas, o diafragmas, o dispositivos intrauterinos, o pastillas poscoitales.No se trata de moral ni de cánones.
Ni de teología ni de santidad. Ni de Evangelios ni de historia. Se trata de poder, de autoridad, de control. Si controlas la reproducción, controlas lo más íntimo, el centro de la voluntad, la raíz de la autoestima. Controlas el rebaño.Y el TC se ha prestado a todo esto. Qué vergüenza.

César Hildebrandt

El aborto del Tribunal
Está probado que la píldora del día siguiente impide la concepción porque engrosa el moco cervical y altera la ovulación. De modo que el espermatozoide busca sin suerte y no se empareja con nadie. No hay “boda microscópica”.Eso lo dice la Organización Mundial de la Salud, lo confirman las pruebas de laboratorio y lo aseguran todos los médicos serios a los que se puede consultar.Sin embargo, el Tribunal Constitucional, al que tenemos hasta en la sopa, ha decidido meterse ahora en el endometrio y en el moco para decirnos que “no está probado” que la píldora en cuestión “no sea abortiva”.Bueno, tampoco está probado que los magistrados del TC no sean idiotas.Porque hay que tener algo de idiota para desacreditar a la institución a la que se pertenece.Y no me refiero sólo a la “sentencia” de ayer –sentencia que contradice una del 2006, año en el que el mismo tribunal declaró que sí era legítimo que el ministerio de Salud repartiera gratuitamente la píldora del día siguiente-.Me refiero a los aberrantes fallos con los que el TC, politizado por el mecanismo del nombramiento de sus miembros, ha excedido largamente su jurisdicción, o ha lesionado derechos individuales, o ha interpretado, bajo presión, de un modo arbitrario, la propia Constitución.Todos recordamos las sentencias del TC respecto del carácter inamovible de los beneficios de la ley pensionaria 20530 debido a que la casi totalidad de sus miembros disfrutaba de sus beneficios.Todos hemos visto lo que pasó en el caso de Antauro Humala, donde el TC, bajo presión directa del aparato de coerción del Estado, hubo de modificar una propia sentencia gracias al cambio repentino de parecer de uno de sus integrantes.Juristas como Aníbal Quiroga, de cuya conducta política se puede discrepar pero cuyos conocimientos académicos resultan indiscutibles, han recordado en un ensayo casos vergonzosos como aquel en el que el TC emitió, desde su página web, dos sentencias contradictorias con la firma del mismo ponente (fue el 18 de febrero del año 2005).Y ya no hablemos de aquel famoso caso en el que un TC conducido por sonámbulos se atrevió a pronunciarse sobre una ley ya derogada (la ley 28577, que versaba sobre el cómputo de carcelería en los casos de arresto domiciliario).El TC nació para proteger la Constitución.La Constitución vigente no dice que seamos un estado confesional católico. Dice que “dentro de un régimen de independencia y autonomía, el Estado reconoce a la Iglesia Católica como elemento importante en la formación histórica, cultural y moral del Perú, y le presta su colaboración”.Pues ese artículo –el 50- ha sido zarandeado por el TC, asustado por la sotanería intransigente, la hipocresía arzobispal y la canalla teocrática que considera a la mujer un vientre que pare y un animal de redil.El TC, además, ha mentido al repetir el argumento de Luis Solari, que fue hasta sus oficinas a presionar, y de Rafael Rey, que hizo lo mismo y tuvo una encerrona con los magistrados que iban a fallar.Y el único argumento de esos santos varones es la farsa de decir que la píldora del día siguiente es abortiva. Y que por eso lesiona aquella parte de la Constitución que establece: “El concebido es sujeto de derecho en todo cuanto le favorece”.Pero sin concepción no hay concebido y, por lo tanto, no hay histeria farisea que gritonear. Hay que ser un cruzado del Opus Dei, como Solari, o un fanático tensado por sus inhibiciones como Rey, para ver asesinato donde hay evitamiento e indignidad donde, precisamente, se ejerce el derecho de la mujer a pausar o no su fertilidad.Hay cada día más razones para que revisemos los fundamentos de un Tribunal Constitucional que puede llegar a este nivel de ignara intromisión. Que puede, en suma, violar la Constitución “para defenderla”. Y que puede castigar a las mujeres pobres prohibiéndoles el uso de un recurso extremo que las pagantes podrán comprar en cualquier farmacia.Y que puede sumarse a la puesta en escena de la Inquisición resurrecta.La jerarquía católica es heredera de cientos de años de quemante intolerancia. Durante siglos la Iglesia que acoge a Solari y a Rey extirpó de la tierra, o torturó salvajemente, a concebidos de todos los matices y rangos sociales.Esa oscuridad fungosa parece volver cada cierto tiempo a Lima. Viene con capirotes y rosarios y excomuniones solapadas.Y viene a decirnos qué es pecado y qué no lo es, cuáles son las prerrogativas de la mujer respecto de su matriz, cuántos y qué debemos ser y por qué es diabólico usar condón, tomar pildoras, no parir a un ser anancefálico, usar espermicidas, o diafragmas, o dispositivos intrauterinos, o pastillas poscoitales.No se trata de moral ni de cánones. Ni de teología ni de santidad. Ni de Evangelios ni de historia. Se trata de poder, de autoridad, de control. Si controlas la reproducción, controlas lo más íntimo, el centro de la voluntad, la raíz de la autoestima. Controlas el rebaño.Y el TC se ha prestado a todo esto. Qué vergüenza.

lunes, 19 de octubre de 2009

CHOMSKI: America Latina es el lugar más estimulante del mundo


América Latina es hoy el lugar más estimulante del mundo. Por primera vez en 500 años hay movimientos hacia una verdadera independencia y separación del mundo imperial; se están integrando países que históricamente han estado separados. Esta integración es un prerrequisito para la independencia. Históricamente, Estados Unidos ha derrocado un gobierno tras otro; ahora ya no puede hacerlo.

Brasil es un ejemplo interesante. Hacia principios de los 60, los programas de (Joao) Goulart no eran tan diferentes de los de (Luiz Inacio) Lula. En aquel caso, el gobierno de (John F.) Kennedy organizó un golpe de Estado militar. Así, el Estado de seguridad nacional se propagó por toda la región como una plaga. Hoy día Lula es el muchacho bueno, al que están tratando de cultivar, en reacción a los gobiernos más militantes en la región.

En Estados Unidos no publican los comentarios de Lula favorables a (Hugo) Chávez o a Evo Morales. Los silencian porque no son el modelo. Hay un movimiento hacia la unificación regional: se empiezan a formar instituciones que, aunque no funcionan del todo, comienzan a existir. Es el caso de Mercosur y Unasur. Otro caso notable en la región es el de Bolivia. Después del referendo hubo una gran victoria, y también una sublevación bastante violenta en las provincias de la Media Luna, donde están los gobernadores tradicionales, blancos.

Un par de docenas de personas murieron. Hubo una reunión regional en Santiago de Chile donde se expresó un gran apoyo a Morales y una firme condena a la violencia, y Morales respondió con una declaración importante. Dijo que era la primera vez en la historia de América Latina, desde la conquista europea, en que los pueblos habían tomado el destino de sus países en sus propias manos sin el control de un poder extranjero, o sea Washington. Esa declaración no fue publicada en Estados Unidos.
Centroamérica está traumatizada por el terror reaganiano. No es mucho lo que sucede allí. Estados Unidos sigue tolerando el golpe militar en Honduras, aunque es significativo que no lo pueda apoyar abiertamente. Otro cambio, aunque atropellado, es la superación de la patología real en América Latina, probablemente la región más desigual del mundo. Es una región muy rica, siempre gobernada por una pequeña elite europeizada, que no asume ninguna responsabilidad con el resto de sus respectivos países.

Se puede ver en cosas muy simples, como el flujo internacional de capital y bienes. En América Latina la fuga de capitales es casi igual a la de la deuda. El contraste con Asia oriental es muy impactante. Aquella región, mucho más pobre, ha tenido mucho más desarrollo económico sustantivo, y los ricos están bajo control. No hay fuga de capitales; en Corea del Sur, por ejemplo, se castiga con la pena de muerte. El desarrollo económico allá es relativamente igualitario.

»»Control debilitado.- Había dos formas tradicionales con las que Estados Unidos controlaba América Latina. Una era el uso de la violencia; la otra, el estrangulamiento económico. Ambas han sido debilitadas. Los controles económicos son ahora más débiles. Varios países se han liberado del Fondo Monetario Internacional a través de la colaboración. También se han diversificado acciones entre el sur, en lo que la relación de Brasil con Sudáfrica y China ha entrado como factor.

Han podido enfrentar algunos problemas internos sin la poderosa intervención de Estados Unidos. La violencia no ha terminado. Ha habido tres golpes de estado en lo que va de este siglo. El venezolano, abiertamente apoyado por Estados Unidos, fue revertido, y ahora Washington tiene que recurrir a otros medios para subvertir al gobierno, entre ellos ataques mediáticos y apoyo a grupos disidentes. El segundo fue en Haití, donde Francia y Estados Unidos tiraron al gobierno y enviaron al presidente a Sudáfrica.

El tercero es el de Honduras, que es un asunto mixto. La Organización de Estados Americanos asumió una postura firme y la Casa Blanca tuvo que seguirla, y proceder muy lentamente. El FMI acaba de otorgar un enorme préstamo a Honduras, que sustituye la reducción de asistencia estadunidense. En el pasado éstos eran asuntos rutinarios. Ahora esas medidas (la violencia y el estrangulamiento económico) se han debilitado.
Estados Unidos está reaccionando y ha dado pasos para remilitarizar la región. La Cuarta Flota, dedicada a América Latina, había sido desmantelada en los 50, pero se está reahabilitando, y las bases militares en Colombia son un tema importante.
»»La ilusión de Obama.- La elección de Barack Obama generó grandes expectativas de cambio hacia América Latina. Pero son sólo ilusiones Sí hay un cambio, pero el giro es porque el gobierno de Bush se fue tan al extremo del espectro político estadunidense que casi cualquiera se hubiera movido hacia el centro. De hecho el propio Bush en su segundo periodo fue menos extremista.
Se deshizo de algunos de sus colaboradores más arrogantes y sus políticas fueron más moderadamente centristas. Y Obama, de manera previsible, continúa con esta tendencia. Giró hacia la posición tradicional. Pero ¿cuál es esa tradición? Kennedy, por ejemplo, fue uno de los presidentes más violentos de la posguerra. Woodrow Wilson fue el mayor intervencionista del siglo XX. El centro no es pacifista ni tolerante.
De hecho Wilson fue quien se apoderó de Venezuela, sacando a los ingleses, porque se había descubierto petróleo. Apoyó a un dictador brutal. Y de allí continuó con Haití y República Dominicana. Mandó a los marines y prácticamente destruyó Haití. En esos países dejó guardias nacionales y dictadores brutales. Kennedy hizo lo mismo. Obama es un regreso al centro. Es igual con el tema de Cuba, donde durante más de medio siglo Estados Unidos se ha involucrado en una guerra, desde que la isla ganó su independencia.
Al principio esta guerra fue bastante violenta, especialmente con Kennedy, cuando hubo terrorismo y estrangulamiento económico, a lo que se opone la mayoría de la población estadunidense. Durante décadas, casi dos tercios de la población han estado en favor de la normalización de las relaciones, pero eso no está en la agenda política.
Las maniobras de Obama se fueron hacia el centro; suspendió algunas de las medidas más extremas del modelo de Bush, y hasta fue apoyado por buena parte de la comunidad cubano-estadunidense. Se movió un poco hacia el centro, pero ha dejado muy claro que no habrá cambios.
»»Las reformas de Obama.- Lo mismo sucede en la política interna. Los asesores de Obama durante la campaña fueron muy cuidadosos en no dejarlo comprometerse con nada. Las consignas fueron la esperanza y el cambio, un cambio en el que creer. Cualquier agencia de publicidad sensata habría hecho que ésas fueran las consignas, pues 80 por ciento del país pensaba que éste marchaba por el carril equivocado.
McCain decía cosas parecidas, pero Obama era más agradable, más fácil de vender como producto. Las campañas son sólo asuntos de mercadotecnia, así se entienden a sí mismas. Estaban vendiendo la marca Obama en oposición a la marca McCain. Es dramático ver esas ilusiones, tanto fuera como dentro de Estados Unidos. En Estados Unidos casi todas las promesas hechas en el ámbito de reforma laboral, de salud, de energéticos, han quedado casi anuladas. Por ejemplo, el sistema de salud es una catástrofe.
Es probablemente el único país en el mundo en el que no hay una garantía básica de atención médica. Los costos son astronómicos, casi el doble de cualquier otro país industrializado. Cualquier persona que tiene bien puesta la cabeza sabe que es la consecuencia de que se trate de un sistema de salud privado. Las empresas no procuran salud, están para obtener ganancias.
Es un sistema altamente burocratizado, con mucha supervisión, altísimos costos administrativos, donde las compañías de seguros tienen formas sofisticadas de evadir el pago de las pólizas, pero no hay nada en la agenda de Obama para hacer algo al respecto. Hubo algunas propuestas light, como por ejemplo la opción pública, pero quedó anulada. Si uno lee la prensa de negocios, encuentra que la portada de Business Week reportaba que las aseguradoras celebraban su victoria.
Se realizaron campañas muy exitosas en contra de esta reforma, organizadas por los medios y la industria para movilizar segmentos extremistas de la población. Es un país en el que es fácil movilizar a la gente con el miedo, e inculcarle todo tipo de ideas locas, como que Obama va a matar a la abuela de uno. Así lograron revertir propuestas legislativas ya de por si débiles. Si en verdad hubiera habido un compromiso real en el Congreso y la Casa Blanca, esto no hubiera prosperado, pero los políticos estaban más o menos de acuerdo.
Obama acaba de hacer un acuerdo secreto con las compañías farmacéuticas para asegurarles que no habrá esfuerzos gubernamentales por regular el precio de las medicinas. Estados Unidos es el único país en el mundo occidental que no permite que el gobierno use su poder de compra para negociar el precio de los medicamentos. Un 85 por ciento de la población se opone, pero eso no significa diferencia alguna, hasta que todos vean que no son los únicos que se oponen a estas medidas.
La industria petrolera anunció que va a utilizar las mismas tácticas para derrotar cualquier proyecto legislativo de reforma energética. Si Estados Unidos no implanta controles firmes sobre las emisiones de dióxido de carbono, el calentamiento global destruirá la civilización moderna. El diario Financial Times señaló con razón que si había una esperanza de que Obama pudiera haber cambiado las cosas, ahora sería sorprendente que sí cumpliera con lo mínimo de sus promesas.
La razón es que no quería cambiar tanto las cosas. Es una criatura de quienes financiaron su campaña: las instituciones financieras, las energéticas, las empresas. Tiene la apariencia de buen tipo, sería un buen acompañante de cena, pero eso no permite cambiar la política; la afecta un poco. Sí hay cambio, pero es un poco más suave. La política proviene de las instituciones, no está hecha por individuos. Las instituciones son muy estables y muy poderosas. Por supuesto, encuentran la manera de confrontar lo que sucede.
»»Más de lo mismo.- Los medios están un poco sorprendidos de que se esté regresando adonde siempre se estuvo. Lo reportan, es difícil no hacerlo, pero el hecho es que las instituciones financieras se pavonean de que todo está quedando igual que antes. Ganaron. Goldman Sachs ni siquiera intenta ocultar que después de haber hundido la economía está entregando jugosos bonos a sus ejecutivos. Creo que en el pasado trimestre acaba de reportar las ganancias más altas de su historia. Si fueran un poquito más inteligentes lo intentarían ocultar.

Esto se debe a que Obama está respondiendo a quienes apoyaron su campaña: el sector financiero. Miren nada más a quién escogió para su equipo económico. Su primer asesor fue Robert Rubin, el responsable de la derogación de una ley que regulaba al sector financiero, lo cual benefició mucho a Goldman Sachs; asimismo, se convirtió en directivo de Citigroup, hizo una fortuna y se salió justo a tiempo.

Larry Summers, quien fue la principal figura responsable de detener toda regulación de los instrumentos financieros exóticos, ahora es el principal asesor económico de la Casa Blanca. Y Timothy Geithner, quien como presidente de la Reserva Federal de Nueva York supervisaba lo que sucedía, es secretario del Tesoro. En un reportaje reciente se examinó a algunos de los principales asesores económicos de Obama.
Se concluyó que gran parte de ellos no deberían estar en el equipo de asesoría, sino enfrentando demandas legales, porque estuvieron involucrados en malos manejos en la contabilidad y otros asuntos que detonaron la crisis. ¿Por cuánto tiempo se pueden mantener las ilusiones? Los bancos están ahora mejor que antes. Primero recibieron un enorme rescate del gobierno y los contribuyentes, y lo utilizaron para fortalecerse. Son más grandes que nunca; absorbieron a los débiles. O sea, se está sentando la base para la próxima crisis.
Los grandes bancos se están beneficiando con una póliza de seguros del gobierno, que se llama demasiado grande para fallar. Si se es un banco enorme o una casa de inversión importante, es demasiado importante para fracasar. Si se es Goldman Sachs o Citigroup, no puede fracasar porque eso derrumbaría toda la economía. Por eso pueden hacer préstamos riesgosos, para ganar mucho dinero, y si algo falla, el gobierno los rescata.
»»La guerra contra el narco.- La guerra contra la droga, que desgarra a varios países de América Latina entre los que se encuentra México, tiene viejos antecedentes. Revitalizada por Nixon, fue un esfuerzo por superar los efectos de la guerra de Vietnam en Estados Unidos. La guerra fue un factor que llevó a una importante revolución cultural en los 60, la cual civilizó al país: derechos de la mujer, derechos civiles. O sea, democratizó el territorio, aterrorizando a las elites.
La última cosa que deseaban era la democracia, los derechos de la población, etcétera, así que lanzaron una enorme contraofensiva. Parte de ella fue la guerra contra las drogas. Ésta fue diseñada para trasladar la concepción de la guerra de Vietnam, de lo que nosotros les estábamos haciendo a los vietnamitas, a lo que ellos nos estaban haciendo a nosotros. El gran tema a fines de los 60 en los medios, incluso los liberales, fue que la guerra de Vietnam fue una guerra contra Estados Unidos.
Los vietnamitas estaban destruyendo a nuestro país con drogas. Fue un mito fabricado por los medios en las películas y la prensa. Se inventó la historia de un ejército lleno de soldados adictos a las drogas que al regresar se convertirían en delincuentes y aterrorizarían a nuestras ciudades. Sí, había uso de drogas entre los militares, pero no era muy diferente al que existía en otros sectores de la sociedad.
Fue un mito fabricado. De eso se trataba la guerra contra las drogas. Así se cambió la concepción de la guerra de Vietnam a una en la que nosotros éramos las víctimas. Eso encajó muy bien con las campañas en favor de la ley y el orden. Se decía que nuestras ciudades se desgarraban por el movimiento antibélico y los rebeldes culturales, y que por eso teníamos que imponer la ley y el orden. Allí cabía la guerra contra la droga.
Reagan la amplió de manera significativa. En los primeros años de su administración se intensificó la campaña, acusando a los comunistas de promover el consumo de drogas. A principios de los 80 los funcionarios que tomaban en serio la guerra contra las drogas descubrieron un incremento significativo e inexplicable de fondos en bancos del sur de Florida. Lanzaron una campaña para detenerlo. La Casa Blanca intervino y suspendió la campaña.
Quien lo hizo fue George Bush padre, en ese tiempo encargado de la guerra contra las drogas. Fue cuando la tasa de encarcelamiento se incrementó de manera significativa, en gran parte con presos negros. Ahora el número de prisioneros per cápita es el más alto en el mundo. Sin embargo, la tasa de criminalidad es casi igual que en otros países. Es un control sobre parte de la población. Es un asunto de clase.
La guerra contra las drogas, como otras políticas, promovidas tanto por liberales como por conservadores, es un intento por controlar la democratización de fuerzas sociales.
Hace unos días, el Departamento de Estado de Obama emitió su certificación de cooperación en la lucha contra las drogas. Los tres países que fueron descertificados son Myamar, una dictadura militar -no importa, está apoyada por empresas petroleras occidentales-, Venezuela y Bolivia, que son enemigos de Estados Unidos. Ni México, ni Colombia, ni Estados Unidos, en todos los cuales hay narcotráfico.
»»Un lugar interesante.- El elemento central del neoliberalismo es la liberalización de los mercados financieros, lo cual hace vulnerables a los países que tienen inversionistas extranjeros.
Si uno no puede controlar su moneda y la fuga de capitales, está bajo control de los inversionistas extranjeros. Pueden destruir una economía si no les gusta lo que este país hace. Ésa es otra forma de controlar pueblos y fuerzas sociales, como los movimientos obreros.
Son reacciones naturales de un empresariado muy concentrado, con gran conciencia de clase. Claro que hay resistencia, pero fragmentada y poco organizada, y por ello pueden seguir promoviendo políticas a las que se opone la mayoría de la población. A veces esto llega al extremo.
El sector financiero está igual que antes; las aseguradoras de salud han ganado con la reforma sanitaria, las empresas energéticas ganarán con la reforma energética, los sindicatos han perdido con la reforma laboral y, por supuesto, la población de Estados Unidos y la del mundo pierden porque ya de por sí la destrucción de la economía es grave. Si se destruye el medio ambiente, los que de veras sufrirán son los pobres. Los ricos sobrevivirán a los efectos del calentamiento global.
Por esto América Latina es uno de los lugares verdaderamente interesantes. Es uno de los sitios en los que hay verdadera resistencia a todo esto. ¿Hasta dónde llegará? No se sabe. No me sorprendería que haya un giro a la derecha en las próximas elecciones en América del Sur. Aun así, se ha logrado un avance que sienta las bases para algo más. No hay muchos lugares en el mundo de los que pueda decirse lo mismo.
(Escrito por D. Brooks, H. Bellinghausen y Luis Hernández

domingo, 18 de octubre de 2009

LA AAGRESION EN LA CAMPAÑA. dr. Max Hernandez- ACUERDO NACIONAL PERU

Los peruanos nos autoflagelamos inmisericordemente
.

LA AGRESIÓN EN CAMPAÑA

Max Hernández, cabeza del Acuerdo Nacional, advierte de las amenazas a los próximos años electorales.

Entrevista: Z.SOLÍS


Hace unos días Ollanta Humala llamó “cabrones” a Alan García y Alberto Fujimori.
En la última semana, el premier Javier Velásquez Quesquén alertó de la “violencia verbal” a la que echa manola congresista nacionalista Yaneth Cajahuanca para azuzar a los agricultores cocaleros.

Son dos ejemplos de la degradación en el discurso político del país. Pero basta poner la oreja en algunas radios y diarios de provincias para comprobar que los límites en el debate político son traspasados en todo momento. Los que caen en tales prácticas creen que cosechan votos en la tribuna, pero el último sondeo de Apoyo deja a a los partidos políticos en el fondo de la desaprobación entre instituciones: apenas 13% de los encuestados confía en ellos.
El Acuerdo Nacional, pensado para modelar un país al largo plazo, debería ser la arena apropiada para limar esos excesos y encontrarse en consensos indispensables. Su secretario general, el psicoanalista Max Hernández, advierte de las consecuencias que pueden traer las agresiones verbales en los próximos procesos electorales.

–¿Los epítetos de Humala podrían ser indicador de una estrategia exitosa para las próximas elecciones? –
Yo no voy a decir que solo empleo palabras gratas a los oídos piadosos, pero creo que en el debate público, y en una sociedad postconflicto como la nuestra, debemos hacer el esfuerzo por evitar la violencia.
El terrorismo y las violaciones de los DDHH han dejado como secuela una intolerancia al conflicto.
Una parte de nuestra población que se siente frustrada, violentada por el statu quo, piensa que recurrir a expresiones de violencia es algo natural. Como sociedad necesitamos encontrar cauces de resolución de conflictos.
¿Cree que lo de “cabrón” en una plaza cusqueña fue un impromptus o fue planificado para causar impacto? –
No sé, porque son los medios los que se regodean en el espectáculo l levantando un tema excesivo. Me temo podríamos tener un proceso electoral más sacudido de lo que es saludable para el país. Fernando Belaunde decía, “A veces las formas son el fondo”.
–¿El Acuerdo Nacional podrá lograr consensos?
Alguien lo ha calificado como un fantasma tomado por el gobierno. –El hecho de que estemos en una oficina del Consejo de Ministros da la impresión de que existe dependencia, pero no es así.
Llamaría la atención de instituciones que podrían ayudar a dar más señal de independencia. Por ejemplo, si la CGTP persiste en no venir al AN porque plantea que esa es la mejor alternativa, no contribuye a darle a esta institución, que es responsabilidad de todos, la fuerza necesaria. Lo mismo que el Partido Nacionalista y el fujimorista.
–¿Qué está logrando el Acuerdo Nacional? –
Hemos logrado que el foro perdure a través de un cambio de gobierno, y esto habla de la continuidad de las políticas de Estado. También una serie de esfuerzos con buenos resultados a nivel de las regiones.
–Según la Defensoría tenemos 272 conflictos. ¿Somos una sociedad en crisis? –
A veces no nos damos cuenta de cosas sumamente interesantes. El Perú logró en el 2001 capear una profundísima crisis y lo hizo sin derramamiento de sangre. Logramos crear una Comisión de la Verdad, cuyo informe obviamente es discutido, pero mucho de lo que ha dicho ha calado profundamente en el ánimo de la gente. El Perú es pluralísimo, en un momento estaba en el gobierno el vicepresidente Giampietri y al mismo tiempo Yehude Simon. Eso significa que el Perú está convergiendo.
–Pero tenemos una profunda decepción de las instituciones y de los políticos. –
Hablamos como si el Perú tuviera el copyright de todos los vicios. Los peruanos nos autoflagelamos inmisericordemente. Se enseña en el colegio que fueron 12 españoles de la isla del Gallo que llegaron a Cajamarca, derrotaron al ejército Inca, fueron al Cusco para saquearlo y luego fundaron Lima. Eran 12 canallas que siguen siendo españoles aunque hayan dejado sus huesos en el Perú. De Túpac Amaru no se nos habló de la gesta, solo del descuartizamiento.

De la Independencia, que nos la regalaron los argentinos, chilenos, los gran colombianos, que no pelearon los peruanos. Que en la guerra con Chile no hubo sino entrega. ¿Y el enorme heroísmo? Que no hay pensadores, pero están Riva Agüero, García Calderón, Víctor Andrés Belaunde, Haya de la Torre, José Carlos Mariátegui, pensadores de talla continental en un país bastante complicado y difícil como es el nuestro. Yo digo pues, nuestro orgullo no solo se puede basar en el cebiche

miércoles, 14 de octubre de 2009

Y LOS CANDIDATOS AL 14 DE OCTUBRE SON.....

LIMA Las encuestas ya señalan -estando a casi 18 meses de las elecciones generales- un primer grupo de cinco candidatos que ya han encontrado una sólida posición de respaldo ciudadano a nivel nacional:
Luis Castañeda,
Lourdes Flores,
Keiko Fujimori,
Ollanta Humala y
Alejandro Toledo (en orden alfabético).
A ellos se sumarán el candidato del Partido Aprista (puede ser uno de los ya nombrados) y un probable outsider:
(quizás el para entonces ex sacerdote Marco Arana).
Los otros candidatos que no dan fuego, llámense
-Yehude Simon,
-Edwin Donayre o
-PPK, deberían centrar sus esfuerzos en las elecciones regionales.
¿No sería acaso Kuczynski un excelente presidente regional de Lima?.
Entre el grupo de cinco que ya se estableció, es marcado el respaldo que reciben tanto Keiko Fujimori como Luis Castañeda. Ambos representan versiones autoritarias y caudillistas, con movimientos políticos basados en una persona.
En el caso del fujimorismo es claro que mantienen un importante respaldo en provincias, de acuerdo con la última encuesta de CPI, y también consistentemente una mayor aprobación en los sectores socioeconómicos E y D, lo que permite vislumbrar que esta candidatura se mantendrá sólida hasta el final.En el caso de Castañeda, es obvio que su debilidad está en provincias, donde ha ido ganando presencia al instalar hospitales en varias capitales de regiones, y sus repetidas visitas proselitistas, pero aún queda la duda si será suficiente. Lo cierto es que al estar su organización política basada en su gestión, no existen otras personalidades que destaquen y llamen la atención ciudadana. Su reto es presentar para las elecciones del próximo año una estructura partidaria a nivel nacional o simplemente esperar el siguiente proceso electoral general.
Pero la encuesta de CPI presenta también un alto rechazo de la ciudadanía a la posibilidad de alianzas electorales. Eso no debe sorprender. Nuestro sistema y nuestra clase política refuerzan todos los días la idea de la necesidad de un caudillo. Como ya decía Víctor Andrés Belaunde a inicios del siglo pasado, elegimos un virrey pero sin juicio de residencia. Y así será también en las próximas elecciones ??
Carlos Valdivia. Correo

domingo, 11 de octubre de 2009

CONGREZZO Raúl Wiener -Analista

http://sapoperu2011.blogspot.com/

Raúl Wiener Analista


CONGREZZO

En el Congreso de 1992 no había comepollos, lavapiés, mataperros, contrata domésticas, contrata chibolas, robaluz, etc. Sin embargo, cuando Fujimori pronunció sus inolvidables palabras “disolver, disolver…”, hubo un abrumador apoyo a la decisión de cerrar la supuesta casa de las leyes y un aplauso a los anuncios presidenciales que los próximos inquilinos de la plaza Bolívar ganarían un sueldo mínimo y no serían reelegibles.

Esto, por cierto, quería decir que el presidente había logrado convertir la crisis de la política, que era esencialmente una crisis de gobierno, en una de los políticos con representación nacional y departamental que andaban peleándose entre ellos y de vez en cuando intentaban algún tímido gesto de control hacia el Ejecutivo. Fujimori acusó al Congreso de obstruccionista e inútil, y propuso una fórmula que para evitar la “obstrucción” (control), aumentaba la inutilidad.

Un Congreso que puede ser sustituido como legislador (decretos leyes, decretos de urgencia y otras leyes del Ejecutivo); que no fiscaliza (fiscales y jueces archivan sus denuncias); no representa (la población no tiene mecanismos para fiscalizar a sus parlamentarios); no debate (los tiempos de intervención son mínimos); ¿para qué puede servir si no es como espacio para el reparto de los últimos mendrugos del poder, que es lo que hace que los partidos se peleen ubicaciones como premio consuelo, y todo arribista con dinero e influencias se sienta con derecho a su curul?
Si entre las pocas cosas que verdaderamente puede decidir el Congreso está determinar el sueldo de sus propios miembros, está tendida la trampa para que congresistas improductivos se peleen con el pueblo. Es lo que hizo el sátrapa de los 90, al picar en el asunto de las remuneraciones de los disueltos, y hacerse el loco con las gollerías de sus reemplazantes, que luego fueron ametralladas por la prensa. Y lo repitió el actual gobernante que también exigió rebaja de sueldos y luego dejó que siguieran subiendo con pretextos y disfraces, hasta que algún medio terminaba destapándolos para aumentar la vergüenza.
El Congreso que hoy existe es hijo de la despolitización y el pragmatismo fujimorista, a la que se han adaptado los partidos, que juegan con sus reglas: mayorías de componenda, tránsfugas, capitulaciones ante el poder central, pequeñas trapacerías, otoronguismo, etc.
Esto no se va a componer con títulos universitarios o certificados de antecedentes, si es que además la congresista más culta del hemiciclo duerme durante las sesiones y destaca por sus declaraciones racistas y autoritarias.
No tengo ninguna duda que el Congreso es el reflejo de una sociedad que no se ha repuesto de la autocracia y que cada tanto vive la ilusión del salvador para luego desencantarse de todo. El papel de los medios es canalizar esa desilusión y derivarla donde menos entorpezca el funcionamiento del sistema.
Claro, que cuando el 70% del parlamento está en falta y aún la que no ha jurado ya está cuestionada, lo que se está diciendo es que mejor estaríamos con el recinto cerrado. Y que el santo remedio es todo el poder a la presidencia, es decir a García como ayer a Fujimori.